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martes, 17 de julio de 2012

7 AÑOS EN MONSERRAT (EN VEZ DEL TIBET) DE FURAIBO + VIAJE CHIHIRO + AJO NEGRO

Volví, volví, volví, no de un viaje pero sí de este paréntesis que me alejó de Uds. no por razones graves pero de reposo del teclado a gran extensión (con algunos seguíamos intercambiando en Twitter y Facebook).

Esta ausencia me hizo conocer más amigos digitales y también recoger bastantes experiencias cinematográficas y gastronómicas que disfrutaremos a través de RECIPes.

Y así luz, cámara, acción... Arrancamos con un cumpleaños, el número 7 de Furaibo: un restó + casa de té muy particular sobre la calle Alsina 429 antes de llegar a Defensa. Por qué digo, particular, pues porque además de la gastronomía se puede disfrutar de un lugar para la meditación y la espiritualidad, ya que está ambientado como un templo budista.




Ajájájájá... Como lo oyeron, Gustavo Javier Aoki quien está al frente del Furai-Bo (la Casa del Señor de los Vientos) es también monje budista y en sus charlas hace una introducción al budismo. Por esto y en la celebración de los 7 años estuvo su Maestro, venido desde Japón, Inoue Hakko, quien no sólo entregó a Aoki el nombre del templo en caligrafía japonesa y cuyo significado es Montaña de Mantra, sino que habló de la espiritualidad y el hombre en la actualidad. Además, se refirió al símbolo del budismo, que es la flor del loto. El loto, nos contó, vive enraizado en el barro, pero sus flores, hermosas, flotan en la superficie del agua, metáfora que puede servirnos cuando estamos viviendo momentos difíciles, o en la superficialidad del mundo, o cometiendo errores. Aunque estemos en el barro, las flores surgirán de todas maneras y en todo su esplendor.

Luego de las ofrendas de incienso en agradecimiento a los 7 años de Furaibo y su comunidad de amigos, la otra celebración fue con música (hawaiiana fusión jazz, oriental, que puede ser escuchada mientras uno cena algunos días de la semana), ceremonia del té y delicias de la cocina japonesa que son especialidades del restaurant.



Entre ellas podemos destacar: el sushi (nigiri y rolls), tempura, katsu y dulces japoneses. Reserven si tienen pensado ir. Hay salones con tatami (tendrán que comer a la usanza oriental; es decir, en el piso) o más occidentales. Ah! No se pierdan el helado de wasabi (una experiencia entre picante y fresca, una paradoja para el paladar).

Las ceremonias del té, cada tanto son realizadas por Emiko Arimitzu, maestra certificada desde Japón para este arte y que ha preparado a Silvia Pandullo, quien, todos los miércoles realiza la demostración y nos participará también de las costumbres protocolares que rodean a la ceremonia. Hay que inscribirse.

Como esta fiesta fue como un viaje con muy buena onda, nada mejor para acompañarla con una peli que habla de experimentar otros mundos, encontrarse con otras personas y también disfrutar de un gran banquete (como el que pierde a los padres de la niña que entra en un mundo mágico y de fantasía para aliviar el desarraigo de una mudanza). Con ustedes:

EL VIAJE DE CHIHIRO DE HAYAO MIYAZAKI
Desde sus personajes, con mejillas rosadas o melancólicos hasta sus historias que nos llevan a meternos en universos que resuelven los conflictos de la niñez ya sea con Totoro, Mi Vecino; El Castillo Vagabundo; La Princesa Mononoke, Miyazaki, el inspirador de la lámpara logo de Pixar, que aparece justo en el Viaje... me encanta (en todo el sentido de la palabra, me gusta, y cual encantador de serpientes no deja que me escape de sus historias). Si no la vieron, experiméntenla, si la vieron, pueden volver a ella una y otra vez.



AJO NEGRO (Kuro Ninniku):
Y esto qué tiene que ver. Por un lado, es descubrimiento de mis clases de cultura japonesa; por el otro, se relaciona con Furaibo, ya que ellos comercializan este alimento que encierra una capacidad medicinal natural única.

Qué es el AJO NEGRO
Se cultiva de manera especial en Mendoza y se envasa aquí en Buenos Aires.
Algunas de sus propiedades: es hipotensor, energizante natural, aumenta las defensas, elimina toxinas y favorece la creación de globulos rojos, facilita la digestión, regulador del sueño.
Oh, parece la panacea y todavía queda lo mejor: NO deja olor a ajo y no se repite como el ajo común. Esto es por el proceso de cocción y ahumado y además tiene 10 veces más aminoacidos.
Se recomienda consumir de 1 a 3 dientes por día (esto es cuestión de acostumbramiento y seguramente, los que no sean de comer ajo asiduamente tengan que empezar probando con un dientito por día); el primero debería ser por la mañana ya que el efecto energizante, dura hasta 8 horas.

Les dejo la inquietud y hasta el próximo RECIPes, chau, chau!

Fotos gentileza: Pablo José Recondo (Más fotos en Fotografia en la Ciudad)